Aprender a tener paciencia ante una lesión y trabajar de otra manera para no lesionarse más

3 semanas ya han pasado desde mi última lesión de gemelo. El pasado lunes tocó al fin la ecografía y aunque hasta el próximo lunes no tocan resultados definitivos ya me confirmaron que había rotura de fibras. 😤

Faltará saber si va a ser necesaria rehabilitación de algún tipo y que tardará. Pero en lo que se refiere a “sudar la camiseta” toca empezar de 0 otra vez.

Aunque ha estado bien tomar unas semanas de reposo, no ha habido día que no me levantase temprano para no perder el ritmo de madrugar y poder seguir con la rutina una vez recuperado. 💪

Añadir también que durante estas semanas se me han escapado actividades para poder disfrutar de los entrenos realizados. Pero hay que ser positivos, ya vendrán más y el más próximo con algo de suerte y trabajando bien en la recuperación podré llegar a una carrera que hay en Barcelona bastante sencilla de recorrido. Pero sin forzar. Y sin dejar de lado haber descubierto nuevas zonas para ir a entrenar ahora con el buen tiempo. 🙂

Las lesiones siempre son un rollo y más cuando te encuentras bien física y mentalmente y te obligan a estar parados un largo periodo. Pero opino que es algo importante a tener en cuenta ya que se puede aprender a tener paciencia en la recuperación y a trabajar mejor o de otra manera si nuestro entreno ha podido ser la causa de la lesión.

Sin perder los hábitos de levantarse cada mañana

Sin perder los hábitos de levantarse cada mañana bien temprano uno sigue entrenando cada día con mayor o menor intensidad.

Ya hice un primer vistazo a lo que es una Media Maratón, pero a un ritmo más lento. Pero en esa ruta o cuando salgo cada mañana me sigo encontrando gente que disfruta del deporte y sigue moviéndose cada día sin parar. Al menos por las mañana a algunos ya empiezo hasta saludarlos por sonarme sus caras.

Es agradable esa sensación de estar realizando un buen trabajo, no por la intensidad sino por la constancia haga frío o haga calor, no aparcarlo y seguir durmiendo dos horas más cada día y lo mejor de todo, seguir viendo los amaneceres espectaculares de Barcelona. Eso no tiene precio.

Desde hace semanas he empezado intensificar un poco más mis entrenos matutinos y he empezado a trotar. A lo mejor alguien que me esté leyendo pensará que aquí está otro que se pasa a la moda runner o algo por el estilo, pero bien lejos de la realidad.

Mi idea sigue siendo conseguir una buena forma física y una mayor resistencia y tal vez la opción más fácil sea la de trotar o correr.

No soy para nada rápido, lo reconozco, pero si he conseguido una buena potencia de piernas (o al menos así lo creo) para dar un paso más. Mi peso tal vez no es el ideal para trotar ya que las piernas terminan bien castigadas ya de por sí, súmale un exceso de peso.

Pero he ido consiguiendo pequeños logros, rectas que apenas llegaba al segundo semáforo, a realizar sin mucha complicación una vez calentado bien las piernas casi 10Km.

Estoy muy contento con lo que he conseguido hasta ahora y viendo los resultados me dan ganas a continuar. Empezar caminando rápido y acabar realizando otras actividades de más intensidad.

Y no solamente se ve reflejado en mi persona. Por otro lado también he conseguido que otros empiecen a moverse después de comentarles mis sensaciones al moverme para arriba y para abajo. Que te llamen y te digan que ya no se sienten bien si no han hecho sus caminatas diarias creo que es un gran logro.

La constancia a la hora de sudar la camiseta

Dicen que se necesitan unos 21 días para acostumbrarnos a un nuevo hábito. No sé si será verdad, si tienen que ser seguidos, pueden ser pausados o qué, pero cuando empecé a moverme de nuevo, una persona ya me dejó claro que la constancia era una parte importante de la receta para conseguir un objetivo.

Me puse manos a la obra intentando ser constante cada mañana cuando me levantaba al salir de la cama a una hora, hiciese calor o frío y si llovía buscaba una alternativa o posponía para la tarde mis salidas al exterior.

El primer día empiezas todo motivado, pero el segundo ya te cuesta un poco más porque a lo mejor tu cuerpo se encuentra más cansado que el día anterior por haber tenido más movimiento, pero te levantas también, pero al tercero ya te empieza a entrar la pereza de quedarte un rato más en la cama. Ahí es donde entra el esfuerzo de la constancia de querer conseguir tu objetivo en mi caso la de “Sudar la camiseta”.

Reconozco que más de un día no he podido levantarme a lo mejor por exceso de cansancio al principio, ya que hay que sumarle las horas de trabajo diarias y del estrés que este pude provocar según mi puesto. Pero si descubrí que cada mañana cuando me levantaba y activaba el modo “No molestar” en el móvil y me colocaba los auriculares con mis sesiones de música conseguía unos momentos de desconexión solo para mí.

Esa desconexión es algo a lo que le coges gustillo enseguida al menos en mi caso y que consigue que esa constancia sea más fácil de llevar y quieras volver a tenerla día tras día. 🧘‍♂️

Coger una constancia puede no ser algo fácil para todos, pero una vez se supera la barrera psiológica y física está casi todo hecho. También ayuda ver que muchas otras personas que no hacen ese esfuerzo diario se quedan sorprendidos de la fuerza de voluntad que tienes para hacerlo cada día lo cual ayuda más a motivarte porque haces algo diferente a los demás.

Y ya lo que más ayuda a seguir teniendo esa constancia además de todo lo anterior explicado es ver como otra gente también intenta mantener el ritmo a todas horas, sean las 6 de la mañana o las 6 de la tarde, ya que cuando salgo sea la hora que sea haya sol o no, siempre hay alguien con el que te cruzas haciendo el mismo esfuerzo. 💪